
Ancianos
En nuestra sociedad hoy día el envejecimiento de la población es un hecho. El progresivo aumento de personas mayores supone un problema y un reto para las instituciones y para nuestra sociedad en general. La presencia de trastornos mentales en los ancinos, como demencias, depresión, etc, es muy frecuente y aún hoy día no se ofrece una respuesta adecuada. Para ello es imprescindible un buen diagnóstico y una orientación familiar para afrontar los problemas y dificultades que nuestros ancianos padecen.
¿Qué le ocurre al abuelo?, ¿Está perdiendo la cabeza o es propio de la edad?, ¿Qué puedo hacer?, ¿Dónde llevarlo?
Todas estas preguntas tienen respuesta desde mi gabinete.
EVALUACIÓN NEUROPSICOLÓGICA Y REHABILITACIÓN COGNITIVA
En la consulta, se realiza una exhaustiva evaluación psicogeriátrica o neuropsicológica para determinar la situación psicológica de nuestro familiar, y a partir de aquí plantear las posibles líneas de actuación.
Así mismo, se mantiene un contacto permanente con médicos neurólogos, geriatras especializados en personas mayores.
Por último, se establecen PROGRAMAS DE PSICOESTIMULACIÓN COGNITIVA para rehabilitar y conservar aquellas funciones deterioradas, que será llevado en consulta y a domicilio.
DEMENCIAS Y ENFERMEDAD DE ALZHEIMER
La enfermedad de Alzheimer es una enfermedad degenerativa del sistema nervisoso central (cerebro) que se manifiesta como deterioro cognitivo y trastornos del comportamiento. Se caracteriza en su forma típica por una pérdida progresiva de la memoria y de otras capacidades mentales, a medida que las células nerviosas (neuronas) mueren y diferentes zonas del cerebro se atrofian. La enfermedad suele tener una duración media aproximada de 10-12 años, aunque esto puede variar mucho de un paciente a otro.
DEPRESIÓN
La depresión en el anciano se está convirtiendo en un importante problema de salud pública. Caracterizada por una mayor gravedad, un elevado riesgo de suicidio y dificultades a la hora de identificarla, es una enfermedad que, con todo, puede y debe ser tratada. Habitualmente no se le da importancia debido a la creencia que es normal que un anciano esté triste. Esto es un error ya que las complicaciones que puede acarrearnos la depresión en el anciano son muchas.
APOYO AL CUIDADOR Y LA FAMILIA
La persona mayor con demencia o dependiente, necesita la la ayuda prolongada de una tercera persona para realizar los actos vitales de la vida cotidiana, es la necesidad de una atención o cuidados prolongados. Estos cuidados van provocando en al cuidador/familiar una serie de trastornos emocionales que lo hacen vulnerable. Esta "sobrecarga del cuidador" se acompaña de tristeza, irritabilidad, tensión, ansiedad y depresión.
Por todo ello, desde este gabinete trabajo con la familia aportando estrategias y habilidades para el manejo diario de un mayor dependiente, así como manejar todas aquellas emociones negativas que sufren.
